Como es tradición, la Fuerza Armada de El Salvador conmemora el 150 Aniversario del fallecimiento del Insigne Paladín y ex Presidente de la República, Capitán General Gerardo Barrios, en donde autoridades civiles y militares rindieron tributo a la memoria de este Héroe Nacional.

Como parte de las actividades, a las 09:00 a.m., el Alto Mando de la Fuerza Armada, junto a los tres Órganos del Estado, entidades de Gobierno y diferentes Organizaciones, colocaron ofrendas florales al pie de su monumento, ubicado en la plaza Gerardo Barrios en el centro histórico de San Salvador.

Simultáneamente, el Centro de Historia Militar instaló en la misma plaza, una Sala de Exposición Itinerante denominada “Gerardo Barrios y su tiempo”, en la cual la población pudo apreciar pinturas y diferentes piezas de colección que pertenecieron al Insigne Paladín, así como, reseñas de sus principales contribuciones a favor de la sociedad salvadoreña.

Posteriormente, en el Cementerio General “Los Ilustres”, también se colocaron ofrendas florales en el mausoleo del Estadista, como homenaje póstumo.

Cabe destacar que uno de los aportes de Gerardo Barrios fue la introducción del cultivo del café, impulsando leyes para su desarrollo,   llegando a ser la plataforma en la que se sustentó la economía nacional hasta nuestros tiempos. Asimismo, promovió la reorganización de las finanzas públicas, alentó las actividades relacionadas con la elaboración de la seda y favoreció la educación pública de naturaleza laica.

En el ámbito militar, se propuso crear una institución armada de carácter permanente, profundizando en la profesionalización del Ejército; dio los primeros pasos en la creación de una Marina salvadoreña, así como, la fundación de la Caballería en El Salvador, a través de sus famosos “Dragones de Morazán”.

Es así como la Fuerza Armada de El Salvador mantiene viva la tradición de rendir tributo a los Héroes Nacionales, fomentando valores y virtudes, mediante la realización de este tipo de actividades a fin de honrar el legado del Insigne Paladín, cuya imagen histórica inspira los ideales de la Institución Castrense y fortalece el patriotismo de las futuras generaciones.