Cada 7 de octubre, la Institución Castrense honra con una solemne misa a la Virgen del Rosario, Patrona, Madre, Gran Maríscala y Protectora de la Fuerza Armada de El Salvador.
Esta celebración religiosa inició con el ingreso de los 44 estandartes que representan a las diferentes Unidades Militares que integran esta institución, seguido de una solemne procesión de la imagen de la Virgen del Rosario, al compas de la marcha “Dios Unión Libertad”.

La misa fue oficiada por el Excelentísimo y Reverendísimo Monseñor León Kalenga Badikebele, Nuncio Apostólico en El Salvador y por el Arzobispo Castrense, Monseñor Fabio Colindres Abarca.

Durante el acto religioso se presentaron diferentes ofrendas ante la Santa Patrona, entre ellas uniformes de las tres Ramas Permanentes de la Fuerza Armada: Ejército, Fuerza Aérea Salvadoreña y Fuerza Naval; además de uniformes representativos de las Unidades de Apoyo Institucional y de los Cadetes de la Escuela Militar “Capitán General Gerardo Barrios”.

También, el personal que formó parte del Noveno Contingente de Cascos Azules en el Líbano realizó la entrega de una boina de Naciones Unidas y una ofrenda floral; asimismo, se entregó una Lira en representación de las Bandas de Música Militar y la Santa Biblia y el rosario por parte de la Asociación de Proyección Social de la Fuerza Armada (APROSOFA). Para finalizar las ofrendas, el personal en situación de retiro presentó el agua y vino y el personal administrativo ofrendó las uvas y el pan.

Cada año, esta devoción litúrgica renueva la fe cristiana y acrecienta el fervor religioso que distingue a la feligresía católica de la Institución.

Desde julio de 2004, mediante Decreto Ejecutivo, la Fuerza Armada de El Salvador celebra la Misa en honor a la Virgen del Rosario, declarada Patrona de la Fuerza Armada y adorada por la Iglesia Católica en esta misma fecha.