En ocasión de conmemorarse el “Día de la Aviación Nacional”, la Fuerza Aérea Salvadoreña, Rama permanente de la Fuerza Armada que defiende y controla el espacio aéreo nacional, celebra esta fecha tan importante, en honor a la Virgen de Loreto, Patrona de la Aviación.

Como parte de las actividades se realizaron los respectivos honores al Pabellón Nacional, así como, una misa en honor a la Santa Patrona.

De igual forma, como punto relevante durante el acto de conmemoración, la Fuerza Aérea realizó la entrega de las respectivas “Alas”, distintivo que caracteriza a los Pilotos Aviadores, en donde 7 Subtenientes recibieron las “Alas de Piloto Aviador Militar”, luego de finalizar el Curso Básico de Piloto Aviador Militar.

Asimismo, un Capitán recibió las “Alas de Piloto Aviador Avanzado”, luego de cumplir 800 horas de vuelo y a un Teniente Coronel le fueron entregadas las “Alas de Piloto Aviador Comandante”, tras alcanzar mil 200 horas de vuelo. Además, un Teniente Coronel y cuatro Mayores recibieron las “Alas de Oficial Especialista de Aviación Superior”, luego de cumplir con los requisitos establecidos.

Durante el evento, también se entregó la Medalla “Protector Coelli” en el grado de Oficial, al señor Embajador de la República de Francia, David Izzo, como un reconocimiento al apoyo gestionado, en la enseñanza del idioma francés para el personal de la Fuerza de Tarea Torogoz, que conforma la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas en Malí (MINUSMA).

Cada 10 de diciembre, la Fuerza Aérea Salvadoreña celebra el Día de la Aviación Nacional y le rinde un merecido homenaje a La Virgen de Loreto, Patrona de las fuerzas aéreas y de la aeronáutica.

La Fuerza Aérea Salvadoreña, fue fundada el 20 de marzo de 1923, bajo el nombre “Flotilla Aérea Salvadoreña”.

El Día de la Virgen de Loreto, declarada como Protectora de los Pilotos Aviadores salvadoreños, fue adoptado por la Fuerza Aérea Salvadoreña el 4 de julio de 1926, fecha en la que fue  entronizada con motivo de la bendición del  aeródromo de Ilopango por Monseñor Joaquín Belloso y Sánchez.