La Fuerza Armada de El Salvador, al Pueblo Salvadoreño, expresa su más firme convicción de continuar realizando su mayor esfuerzo para cumplir con la tarea que la Constitución de la República le confiere, de velar por la defensa de la soberanía nacional y la Integridad del territorio.

Hoy, estamos colaborando a los planes de desarrollo del país y nuestro esfuerzo principal consiste en brindarle seguridad a la  población salvadoreña apoyando los planes de seguridad de la Policía Nacional Civil y de otras instituciones del Estado, en la lucha por la erradicación de la violencia que causa temor e inseguridad entre la ciudadanía honrada.

53 de nuestros mejores elementos han fallecido en los últimos dos años, como consecuencia directa del servicio, entregando sus vidas de manera heroica, luchando contra el terror causado por las pandillas.

La Fuerza Armada es una institución dedicada exclusivamente al servicio de su pueblo y realiza sus actividades en apego a las leyes de la República, respetando los derechos humanos, sin esperar ninguna otra recompensa, que la satisfacción de cumplir fielmente con su deber.

Últimamente hemos sido testigos de como en forma irresponsable y sin profundizar en sus investigaciones, algunos articulistas de medios de comunicación, tradicionalmente serios, se han empeñado en desprestigiar a una de las instituciones de más confianza y mas queridas por la población salvadoreña, como lo es la Fuerza Armada, tratando de lacerar su imagen y la moral de sus  integrantes.

Ante esta situación, no nos queda más alternativa que pronunciarnos en contra de dichos ataques y aclarar la realidad de los hechos al pueblo salvadoreño: En relación a la nota publicada el día 8 de agosto de 2016 en La Prensa Gráfica con información errónea, inconclusa y tendenciosa, la Fuerza  Armada de El Salvador informa a la opinión pública que de las 1,545 armas calificadas irresponsablemente como faltantes, todas se encuentran dentro de los almacenes de la Institución, ya que no fueron consideradas en el proceso de permuta por diversas razones. (Datos que pueden ser verificados en nuestros inventarios).

Explicamos esto, porque no es la primera vez que ha sido divulgada información errónea que atenta contra los principios e imagen de nuestra institución.

Claro ejemplo de ello fue la información que en forma tendenciosa algunos medios de comunicación difundieron sobre la explosión del polvorín del Regimiento de Caballería y la insinuación de que fue una situación provocada para  justificar la perdida de armamento, que supuestamente había al interior de dicho polvorín, lo cual no era cierto. Al respecto, la ATF  (Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos) que realizó la investigación acompañada de la Policía Nacional Civil, Fuerza Armada y Fiscalía General de la República concluyó que la explosión fue provocada por las partículas incendiarias de trabajos de soldadura.

Otro señalamiento tendencioso fue la publicación sobre la mal llamada entrega irresponsable de la licencia de portación de arma de fuego obtenida por Marvin Adaly Ramos Quintanilla, alias “Piwa”, al respecto aclaramos que esta persona se presentó a la Oficina de Registro de Armas, con los documentos legales para comprobar que no tenía antecedentes penales, ni policiales.

Como Fuerza Armada reiteramos nuestro respeto por la libertad de prensa, no estamos en contra de la crítica, estamos en contra de la calumnia y la difamación, que afecta la imagen de las instituciones y en esta oportunidad de la Fuerza Armada de El Salvador, una de las entidades más respetadas y admiradas por la población salvadoreña, dañando la moral de los efectivos militares que día a día están dispuestos a entregar su vida por cumplir su misión.